Reeducación Alimenticia

Hoy en día, con tanta publicidad de alimentos, productos y sistemas para adelgazar que no sabemos si son en verdad efectivos y si tienen efectos adversos para nuestra salud, al final la única y verdadera solución es la que todos conocemos: llevar un estilo de vida saludable. ¿Y en qué consiste llevar un estilo de vida saludable? Pues en mantener buenos hábitos a lo largo de nuestra vida, tarea nada fácil de cumplir si se han mantenido malos hábitos por años o toda una vida. No obstante, existe algo llamado reeducación de hábitos alimenticios que es ideal para combatir la obesidad infantil: cuanto más tiernos sean, mejor aprenden las cosas... Esta reeducación se puede impartir como un programa en el que participen padres e hijos por separado, y se afronte el problema desde la perspectiva psicológica: control de emociones, autoestima, imagen corporal, haciendo hincapié en no culpar al obeso, sino a ayudarle a dejar de serlo. Se les enseña a no dejarse llevar por la publicidad engañosa y la importancia de no saltarse el desayuno y de convertir el ejercicio en parte de la rutina diaria.

Primeros pasos y directrices generales

  • No abuses de los crudos (sobretodo en invierno), los lácteos, los fritos, la sal ni las carnes rojas.
  • Da preferencia a la cocción al vapor y a la plancha.
  • Come comida casera siempre que te sea posible.
  • Trata de comerlo todo integral (arroz integral, pasta integral, pan integral).
  • Intenta que los productos animales e integrales sean ecológicos.
  • Trata de incluir en cada comida hidratos de carbono, proteínas y grasas.
  • Evita el alcohol, así como la bollería y los azúcares refinados (pastas, dulces, pan, refrescos).
  • Bebe abundante líquido, sobretodo agua e infusiones sin edulcorar (especialmente té verde).
  • Come 5 veces al día: Desayuno, tentempié, comida, merienda y cena. El tentempié y la merienda no han de ser copiosas (una fruta o zumo, 2 nueces, una galleta de arroz, etc)
  • Mastica bien y come relajadamente, tomándote tu tiempo.
  • Come de todo: en la variedad está el gusto.